31 julio, 2026
Innovación y nuevos productos

La inteligencia artificial acelera el desarrollo de la cosmética en China

Marcas de belleza en China adoptan la inteligencia artificial para reducir drásticamente los tiempos de desarrollo y competir con gigantes globales.

Bloomberg
Por Bloomberg
8 min de lectura
La inteligencia artificial acelera el desarrollo de la cosmética en China

Poco antes del festival de compras del Día de los Solteros (Singles' Day) en China el otoño pasado, la empresa de belleza Yatsen Holding Ltd lanzó un nuevo suero con PDRN, uno de los ingredientes regenerativos más populares en el cuidado de la piel.

Lo que los consumidores no vieron fue la velocidad con la que llegó a los estantes. Yatsen utilizó inteligencia artificial (IA) para reducir a solo seis meses un ciclo de desarrollo que normalmente toma más de dos años, ayudando a los investigadores a preseleccionar tres ingredientes de una lista de más de 50 candidatos en una sola semana.

La IA está transformando rápidamente la industria de la belleza en China al acortar cada etapa del desarrollo de productos. Las marcas locales la utilizan para analizar millones de publicaciones en redes sociales en busca de tendencias emergentes, descubrir nuevos ingredientes cosméticos en colaboración con socios biotecnológicos y lanzar productos al mercado en cuestión de meses, en lugar de años.

A medida que el crecimiento se desacelera en el segundo mercado de belleza más grande del mundo, las marcas nacionales recurren a la IA para cerrar la brecha de innovación con sus rivales globales. Las empresas locales representan el 57% de las ventas de cosméticos en China, según la Asociación de Fragancias, Sabores e Industrias Cosméticas de China, pero siguen rezagadas frente a las marcas extranjeras en el segmento premium.

"Las marcas occidentales actualmente aportan más potencia de IA al descubrimiento y la validación", señaló Adam Knight, cofundador de YASO, una plataforma que ayuda a las marcas de belleza occidentales a ingresar al mercado chino. "Las marcas chinas, en cambio, aportan mayor velocidad desde el laboratorio hasta el anaquel".

El ecosistema de consumo altamente digitalizado de China está acelerando esta transformación. Las transmisiones en vivo (livestreams), las plataformas de comercio electrónico y las redes sociales generan un flujo constante de datos de consumo. Esto permite a las marcas identificar rápidamente la demanda emergente e integrar de inmediato estos hallazgos en el desarrollo de productos. Un ejemplo destacado es la marca de maquillaje Florasis, que utiliza IA para analizar las interacciones de los clientes y las reseñas en línea después de cada transmisión en vivo para perfeccionar su marketing y desarrollo de productos.

Esta carrera por innovar ocurre en un momento en que el auge de la belleza en China pierde fuerza. Tras años de rápida expansión impulsada por descuentos y compras en línea, las marcas locales enfrentan la presión de diferenciarse. Su mayor empresa de belleza, Proya Cosmetics Co, reportó el año pasado su primera caída de ingresos anuales desde 2016, mientras que Yatsen siguió sin registrar ganancias a pesar de reducir sus pérdidas. El valor de las transacciones de cosméticos en China aumentó apenas un 2.8% en 2025, según la asociación de la industria cosmética.

Las marcas extranjeras también han comenzado a recuperar participación en el mercado premium dentro de Tmall y Taobao, las plataformas de comercio electrónico del Grupo Alibaba, mientras que las marcas chinas de consumo masivo continúan perdiendo terreno, según la firma de datos Hangzhou Zhiyi Tech.

Los consumidores chinos buscan cada vez más formulaciones respaldadas por la ciencia que contengan ingredientes novedosos que prometan una piel más luminosa, menos arrugas y otros resultados medibles. Los ingredientes se han convertido en uno de los principales factores de compra: cerca del 35% de los consumidores chinos investigan los ingredientes cosméticos antes de comprar productos de belleza y cuidado personal, según la firma de investigación de mercado Mintel Group Ltd, una proporción mayor que en Estados Unidos o el Reino Unido.

"Los consumidores chinos ahora comparan los cosméticos con el bótox, los medicamentos GLP-1 y la cirugía estética, exigiendo pruebas clínicas de los resultados", comentó Cheng Jing, director científico de Yatsen. Esta creciente exigencia explica por qué la investigación clínica es la nueva frontera de la cosmética china, obligando a las marcas locales a buscar un respaldo científico más sólido para sus declaraciones de eficacia.

En Proya, el cribado molecular asistido por IA ha descubierto decenas de candidatos prometedores a ingredientes para prevenir la caída del cabello para pruebas de laboratorio, reduciendo el proceso de selección a una centésima parte del tiempo requerido por los métodos convencionales.

La empresa con sede en Hangzhou utiliza cada vez más la IA para descubrir y evaluar nuevos ingredientes activos, y planea introducir péptidos identificados mediante IA en su producto estrella para el cuidado de la piel. La IA ayuda a optimizar las formulaciones al predecir cómo interactúan los ingredientes antes de que los productos entren al laboratorio, explicó Sun Peiwen, director de investigación, desarrollo e innovación.

Socios biotecnológicos

Muchas empresas de belleza se han dado cuenta de que no pueden desarrollar estas capacidades de IA por sí solas. En su lugar, se asocian cada vez más con empresas emergentes de biotecnología chinas que combinan esta tecnología con la biología sintética para descubrir y fabricar ingredientes cosméticos de manera más rápida y económica.

Veminsyn, una empresa de Pekín respaldada por L'Oréal, utiliza IA para identificar ingredientes cosméticos prometedores, predecir su rendimiento y optimizarlos antes de que comiencen las pruebas de laboratorio.

En el pasado, "había que analizar un millón de candidatos para encontrar un solo ingrediente", señaló Ray Chen, cofundador y director científico de la empresa. "El tiempo y el costo hacían que esto fuera inviable".

La compañía afirma que abastece a más de 350 marcas de belleza nacionales e internacionales, incluidas Proya y L'Oréal. Con el uso de IA, Veminsyn redujo más de un millón de fragmentos de colágeno a siete candidatos prometedores en unos dos meses, antes de comercializar tres ingredientes que ahora se encuentran entre sus más vendidos, detalló Chen.

De manera similar, Bota Biosciences, con sede en Hangzhou, inicia sus proyectos consultando una plataforma interna de IA que analiza secuencias de ADN, predice las propiedades de los ingredientes, clasifica a los candidatos y propone experimentos, los cuales luego se validan en laboratorios automatizados mediante protocolos generados por IA. Sus instalaciones realizan hasta 1.5 millones de experimentos de cepas al año, y los datos obtenidos se reintroducen en los modelos de IA para seguir perfeccionándolos.

Cheryl Cui, directora ejecutiva de Bota Biosciences, estima que la IA puede reducir el costo de desarrollo de un nuevo ingrediente cosmético de decenas de millones de dólares a solo unos pocos millones. Los informes científicos que antes les tomaba semanas recopilar a los investigadores ahora se pueden generar en minutos.

"China tiene una gran ventaja en la rentabilidad de la generación de datos", afirmó Cui.

Como ejemplo, una elastina humana cultivada en laboratorio para reafirmar la piel tardó aproximadamente un año en pasar del diseño a la producción, en comparación con los tres a cinco años que requieren los métodos convencionales. Esta elastina ahora se utiliza en un suero de Proya, y Bota trabaja con la empresa en el desarrollo de nuevos ingredientes y en la recopilación de datos para futuros productos.

El ritmo acelerado de la innovación también se ha visto favorecido por la regulación. China reformó su sistema de aprobación de ingredientes cosméticos en 2021, reemplazando las revisiones que tomaban años por un proceso de registro simplificado que toma solo unos días. Desde entonces, se han registrado alrededor de 500 nuevos ingredientes cosméticos en China, y las empresas nacionales representan la mayoría, según la firma de cumplimiento regulatorio CIRS Group. En contraste, solo se aprobaron 14 ingredientes entre 2004 y 2021.

Sin embargo, sigue siendo una incógnita si los ingredientes generados por IA en China lograrán consolidar marcas de éxito con reconocimiento global. Hasta ahora, las marcas locales no han logrado crear el tipo de ingredientes virales o tendencias de belleza que han popularizado a la cosmética de sus vecinos Japón y Corea del Sur mucho más allá de Asia.

Los competidores globales de la cosmética también están redoblando sus esfuerzos en IA, respaldados por décadas de datos acumulados. L'Oréal se ha asociado con IBM para desarrollar un modelo de IA enfocado en la formulación de productos de belleza, y con Nvidia Corp para simular el rendimiento de los ingredientes. Estée Lauder Cos se ha aliado con Microsoft Corp para la investigación de marketing y la previsión de tendencias, mientras que Unilever plc ha lanzado productos de cuidado de la piel y el cabello asistidos por IA bajo marcas como Pond's y Dove.

"El mercado ya no crece al ritmo de antes", concluyó Knight, de YASO. "Por lo tanto, el crecimiento ahora proviene de ganar participación en un terreno sumamente competitivo, y la velocidad impulsada por la IA es la clave para lograrlo".

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