Lanzamiento de pastillas para bajar de peso presiona a marcas de consumo
El aval a las pastillas GLP-1 transforma los hábitos de consumo en el Reino Unido y redistribuye el gasto hacia el sector de salud, bienestar y cosmética.
Las empresas orientadas al consumidor enfrentan una creciente presión para adaptar sus estrategias comerciales ante la rápida evolución de la demanda. Un nuevo estudio revela que más de un tercio de los británicos preferiría utilizar las nuevas pastillas para bajar de peso en lugar de los tratamientos inyectables tradicionales.
Tras la aprobación concedida en el Reino Unido a la nueva pastilla para la pérdida de peso desarrollada por la farmacéutica Eli Lilly —fabricante de Mounjaro—, se prevé que un número creciente de consumidores adopte fármacos en tableta, lo que detonará un cambio estructural en los patrones de compra.
Una encuesta realizada por la firma de investigación 3Gem para la consultora de auditoría y negocios RSM UK revela que el 34 % de las personas evaluaría tomar medicamentos para perder peso en formato comprimido antes que recurrir a inyecciones. Esta preferencia es aún mayor entre las generaciones más jóvenes, alcanzando un 43 % en los millennials y un 42 % en la Generación Z.
El sondeo, llevado a cabo entre el 27 y el 31 de julio, destaca además que los consumidores con mayores ingresos muestran una mayor predisposición a probar estos tratamientos orales: el 58 % de quienes perciben un ingreso anual superior a las 80 000 libras esterlinas afirmó que consideraría la opción en pastillas.
De acuerdo con RSM UK, la consolidación de los medicamentos agonistas del receptor de GLP-1 representa un punto de inflexión decisivo para el sector minorista y las marcas de consumo, a pesar de los efectos secundarios reportados por algunos usuarios.
El 24 % de los encuestados afirmó haber utilizado o estar utilizando inyecciones para reducir de peso. Como consecuencia de estos tratamientos, el 45 % reportó consumir porciones de comida más pequeñas, el 39 % redujo el picoteo entre comidas y el 32 % disminuyó su ingesta de alcohol.
Este cambio en los hábitos alimentarios y físicos ya impacta de forma directa a la industria de la belleza y el cuidado personal. Datos del minorista británico Lookfantastic indican un aumento sostenido en la demanda de suplementos de colágeno, productos contra la caída del cabello y tratamientos reafirmantes para la piel a medida que se extiende el uso de medicamentos GLP-1.
Jacqui Baker, directora de Mercados de Consumo en RSM UK, señaló que la influencia de los tratamientos GLP-1 en la conducta de compra ya es evidente. La ejecutiva explicó que el reto principal para el comercio minorista será anticipar las reconfiguraciones en la cesta de compras a medida que los consumidores modifiquen la cantidad, frecuencia y tipo de productos que consumen.
Baker añadió que este fenómeno provocará una redistribución del gasto más que una reducción neta en el consumo. Mientras algunas categorías del sector alimentario enfrentarán presiones a la baja, áreas como las vitaminas, los suplementos nutricionales y el bienestar integral registrarán repuntes. Esta dinámica coincide con el contexto general del sector, donde el capital regresa a la cosmética bajo nuevas reglas de inversión enfocadas en productos con respaldo científico y soluciones orientadas a la salud.
En este escenario de diversificación de formatos, empresas de nutrición han adaptado su oferta para captar a consumidores con nuevas prioridades, como se observa cuando AG1 diversifica su catálogo con gomitas y bebidas listas para tomar. Para los minoristas, la expansión de los fármacos para la pérdida de peso impactará no solo la selección de inventario, sino también la planificación de talles y la previsión de la demanda a mediano plazo.
La nueva pastilla diaria de Eli Lilly, comercializada bajo el nombre Foundayo, recibió la autorización de la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios del Reino Unido (MHRA). El anuncio sucede a la aprobación otorgada en junio a la versión en tabletas de Wegovy, desarrollada por Novo Nordisk.
Por el momento, Foundayo no está disponible a través del Servicio Nacional de Salud británico (NHS) y deberá ser evaluado por el Instituto Nacional para la Excelencia en la Salud y el Cuidado (NICE). Los analistas del sector anticipan que el formato oral será sensiblemente más económico que los tratamientos inyectables, acelerando su adopción masiva.
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