17 agosto, 2026

Oovii busca convertir el protector solar infantil en un hábito diario

La marca británica Oovii lanza su primer protector solar mineral infantil, buscando convertir la protección UV en un hábito de cuidado diario.

Jessica Chia Morris
Por Jessica Chia Morris
8 min de lectura
Oovii busca convertir el protector solar infantil en un hábito diario

Oovii, la nueva marca británica de protección solar infantil, busca posicionarse en un espacio que otras firmas no han explotado: convertirse en un paso indispensable de la rutina matutina de los niños, en lugar de reservarse únicamente para actividades al aire libre. “Queremos que el uso del protector solar con factor de protección solar (FPS) se integre en su rutina diaria, igual que lavarse los dientes”, afirma Lucia Dailey, cofundadora de Oovii.

Con su primer y único producto, el protector solar facial mineral Face First SPF 30 con un precio de 28 libras esterlinas (aproximadamente 38 dólares), Oovii entra en una de las categorías con mayor demanda dentro del cuidado personal infantil. Según la firma de investigación de mercado Dataintelo, el cuidado de la piel representará el 34.2% de las ventas globales del sector para 2025, dentro de un mercado estimado en 38,600 millones de dólares. A medida que la industria cosmética vuelca su atención en la Generación Alpha, Oovii se suma a propuestas emergentes como Stellar Beauty Co., Prereq, Erly o Sincerely Yours, e incluso a movimientos de la industria donde Frida lanza línea de cuidado personal para niños mayores, buscando captar la atención de los más jóvenes y de sus padres.

Dentro de la concurrida categoría de cuidado de la piel para niños, la protección solar destaca como uno de los segmentos de más rápido crecimiento. Tan solo el mercado de protectores solares minerales para bebés representó 1,820 millones de dólares a nivel global el año pasado y se prevé que crezca a una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 7.4% hasta alcanzar los 3,470 millones de dólares para 2034, de acuerdo con estimaciones de Dataintelo. Las fórmulas a base de óxido de zinc, como la de Face First, representaron más del 62% de las ventas de este segmento.

Oovii, cuyo nombre rima en inglés con “groovy” y hace alusión a la pronunciación infantil de las siglas UV, se lanzó el mes pasado bajo un modelo de venta directa al consumidor (DTC), tras más de dos años de desarrollo. La idea surgió cuando a la hija de Dailey le quedaron dos cicatrices visibles en el rostro y su dermatóloga le aconsejó aplicarse protector solar facial todos los días.

“Nos dijeron que si queríamos evitar cirugías más invasivas, debía usar FPS en la cara todos los días”, relata Dailey. “Hasta ese momento, yo era de esas personas que solo aplicaban protector para ir a la alberca o a la playa, a pesar de que yo misma, como adulta, sí usaba FPS a diario”.

Dailey comenzó la búsqueda de una fórmula que evitara filtros solares químicos sin resultar demasiado pesada ni dejar un rastro blanco sobre la piel. Su socia, Harriet Haskell-Thomas, enfrentaba un problema similar. “Ella llevaba años usando crema solar mineral, pero nunca había encontrado un producto con el que estuviera realmente satisfecha”, comenta Dailey.

Antes de fundar Oovii, tanto Dailey como Haskell-Thomas desarrollaron sus carreras en el mundo de la moda. Dailey dirigió las relaciones públicas de la firma británica de joyería Boodles y fundó la marca de moda Seren London, mientras que Haskell-Thomas fue directora global de estilismo en Net-a-Porter y editora en ELLE UK. Para la formulación de Face First, recurrieron al asesoramiento de dermatólogos y químicos cosméticos.

Diseñado para niños de entre 6 meses y 14 años, el producto utiliza óxido de zinc no nano para brindar protección contra los rayos UVA y UVB sin el acabado denso y pegajoso de las lociones tradicionales con zinc. La fórmula se complementa con ceramidas y ácido hialurónico para reforzar la barrera cutánea, alantoína de acción calmante, vitamina E suavizante, ésteres de jojoba y glicéridos de oliva.

A pesar de incluir ingredientes populares en el cuidado de la piel, Oovii establece una marcada diferencia entre protección solar y cuidado facial rutinario. “Hay una tendencia enorme en la industria centrada en los niños y el cuidado de la piel, y nosotras estamos fundamentalmente en desacuerdo con que los niños usen cosméticos o productos de cuidado cutáneo innecesarios”, señala Dailey. “No los necesitan. Lo que necesitan es protección, y eso es lo que les ofrecemos”.

El diseño de empaque de Oovii desempeña un papel tan crucial para la propuesta de marca como la propia crema. En lugar del clásico tubo de crema solar, Face First viene en un envase airless con dispensador en tonos pastel, diseñado para facilitar que los niños se lo apliquen ellos mismos.

Cada frasco incluye una planilla de calcomanías para que los niños puedan personalizar su envase. “Nuestro cliente es sin duda el padre o la madre, pero el usuario final es el niño”, indica Dailey. “Al darle un aspecto similar al de un juguete, esperamos motivar a los niños a aplicárselo ellos mismos”.

Ante los planes del Reino Unido para restringir el acceso a redes sociales a menores de 16 años, medida que entraría en vigor en la primavera próxima, Dailey afirma que la marca respalda esta decisión. Por ello, dirige sus contenidos educativos sobre protección solar e imágenes de estética idílica directamente a los padres.

La trayectoria en moda de Dailey y Haskell-Thomas queda reflejada en la identidad visual de Oovii. La campaña de lanzamiento incluye un video grabado en la residencia de Lucia en Oxfordshire con los hijos de ambas fundadoras. Esta cuidada estética editorial ha atraído la atención de estilistas, editores y profesionales de la industria de la belleza a ambos lados del Atlántico.

“Nuestro cliente es sin duda el padre o la madre, pero el usuario final es el niño. Al darle un aspecto similar al de un juguete, esperamos motivar a los niños a aplicárselo ellos mismos”.

“Teníamos muy claro el concepto de marca y queríamos presentarlo de una forma aspiracional e inspiradora, de modo que la gente sintiera afinidad y familiaridad con el producto desde el primer momento”, explica Dailey.

Con un precio de 28 libras, Oovii se ubica en el segmento premium de la protección solar infantil, un valor que Dailey atribuye en parte al costo de los ingredientes minerales. Para reducir tanto el costo como los residuos de los clientes recurrentes, la empresa planea lanzar un sistema de recargas que permitirá sustituir el cartucho interior sin desechar el frasco original.

Por ahora, Oovii está disponible exclusivamente en el Reino Unido a través de su canal de venta directa al consumidor. Esta estrategia DTC inicial es deliberada: tras vender previamente su marca de moda mediante canal mayorista, Dailey prefirió priorizar la relación directa con los padres antes de buscar alianzas en el comercio minorista.

“Queríamos aprender de los comentarios de los clientes y crecer gracias a la reputación en lugar de escalar a cualquier costo”, afirma Dailey. “Si no entiendes a fondo tu producto ni dominas tu mercado inicial, es muy fácil perderse en los anaqueles del retail”.

Este enfoque prudente ha sido posible gracias al financiamiento propio de las fundadoras. La empresa funcionó de forma autofinanciada hasta junio, cuando aceptó una inversión minoritaria de un grupo de 10 inversionistas ángeles. Dailey prefirió no revelar el monto de la ronda.

El crecimiento futuro abarcará la expansión geográfica y de portafolio. Oovii desarrolla nuevos productos de protección solar infantil y planea desembarcar fuera del Reino Unido, aunque aún no ha establecido un cronograma para su distribución internacional.

Por el momento, su principal desafío consiste en acostumbrar a los consumidores al uso diario de protector solar en los niños. Aunque el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) aconseja proteger la piel siempre que el índice UV sea igual o superior a 3, Dailey reconoce por experiencia propia que muchos padres omiten este hábito fuera del verano o las vacaciones.

“Para los padres puede resultar abrumador ponerle crema solar a sus hijos todos los días, pero si logramos que incrementen la frecuencia de uso, habremos cumplido nuestro objetivo”, concluye Dailey. “Harriet y yo somos madres; sabemos lo que es importante para nosotras y lo que nuestros hijos necesitan y quieren”.

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