8 septiembre, 2026

El peligro detrás del 'skincare ancestral' que arruina la piel en China

Una investigación de CCTV revela la red de cosméticos tradicionales sin registro que usan ingredientes prohibidos y causan graves daños en la piel.

Piao Piao
Por Piao Piao
14 min de lectura
El peligro detrás del 'skincare ancestral' que arruina la piel en China

Decenas de miles de unidades vendidas al mes por solo unos cuantos pesos. Esta es la realidad de los cosméticos virales que, bajo el cobijo de "métodos ancestrales", inundan las plataformas de comercio electrónico en China a pesar de carecer de cualquier sustento científico.

Recientemente, una investigación de CCTV Finance (el canal financiero de la televisión estatal china) expuso el caos detrás de estos productos de skincare tradicional, revelando apenas la punta del iceberg de una lucrativa pero peligrosa cadena de suministro informal.

Según el reporte, cremas faciales como la popular Qizibai (una fórmula tradicional de "siete hierbas blancas") se venden masivamente en salas de transmisión en vivo de Douyin (la versión china de TikTok) y otras plataformas, prometiendo recetas imperiales milenarias y elaboración 100% artesanal. Sin embargo, la realidad para muchos consumidores ha sido devastadora: rostros inflamados, dolor agudo, ampollas y quemaduras químicas que requieren atención médica de urgencia. Además, estos productos supuestamente "suaves y naturales" ocultan graves riesgos regulatorios, como el uso de ingredientes fotosensibles prohibidos, licencias falsas y maquila ilegal en fábricas autorizadas.

En todo el mercado informal, tácticas como la herbolaria hecha a mano, las cremas despigmentantes personalizadas y los kits de blanqueamiento de grado clínico estafan constantemente a los consumidores mediante publicidad engañosa, adición ilegal de sustancias y evasión de controles regulatorios.

Rex, un reconocido formulador y líder de opinión (KOL) de la industria de la belleza en China, explica la raíz del problema: "Los consumidores recurren a estos productos no regulados porque sienten que sus necesidades dermatológicas no están cubiertas por las marcas comerciales. Además, la ansiedad por la apariencia física los lleva a confiar en productos que prometen resultados milagrosos e inmediatos, lo que abre la puerta a fórmulas ilegales adicionadas con hormonas o metales pesados".

El lucrativo mercado negro del skincare "ancestral" sin registro

La investigación de CCTV Finance se centró en la línea de productos Qizibai, promocionada en plataformas de comercio electrónico, transmisiones en vivo y spas físicos bajo promesas de ser una "fórmula imperial milenaria, 100% herbal, sin químicos y con potente efecto blanqueador". Los usuarios reportaron que, poco después de aplicarla, experimentaron ardor, enrojecimiento severo, descamación y, en los casos más graves, daños cutáneos irreversibles.

La publicidad posiciona a Qizibai como una receta ancestral transmitida de generación en generación, compuesta por siete plantas medicinales de raíces blancas (como Atractylodes, Angelica dahurica, Paeonia, entre otras). Con la etiqueta de "ingredientes naturales para eliminar manchas", el producto se convirtió rápidamente en un fenómeno viral.

Sin embargo, en el Catálogo de Ingredientes de Origen Vegetal y Animal Prohibidos en Cosméticos de China, la Angelica dahurica (conocida localmente como baizhi), ingrediente clave de esta fórmula, está estrictamente prohibida para su uso en productos cosméticos.

Li Jincong, fundador de una plataforma de cumplimiento regulatorio en China, señala: "Para fabricar cosméticos se requiere una licencia de producción, además del registro sanitario obligatorio para cosméticos especiales o la notificación para cosméticos comunes. Aunque el autoconsumo artesanal no se comercializa, cualquier producto que se venda al público y cumpla con la definición de cosmético debe ser regulado estrictamente. No existe ninguna exención para productos hechos a mano".

Asimismo, las autoridades de supervisión del mercado en varias provincias emitieron alertas de riesgo. La Angelica dahurica es una planta altamente fotosensible; al aplicarse sobre la piel y exponerse a la luz solar, desencadena dermatitis fototóxica, provocando ampollas, eccema recurrente e hiperpigmentación irreversible, lo que explica las graves lesiones de las consumidoras.

Esta problemática abunda tanto en canales digitales como físicos. En las transmisiones en vivo, los conductores muelen y mezclan las hierbas frente a la cámara para vender el polvo de mascarilla bajo el lema de "fresco y sin conservadores", procesando abiertamente el ingrediente prohibido a la vista de todos.

En el canal físico, spas y centros de estética como Wuhan Naimi Herbal Skin Clinic también promueven estas mascarillas caseras con baizhi como su tratamiento estrella, ocultando deliberadamente los riesgos de alergia a sus clientes.

La investigación reveló que la mayoría de los productos Qizibai en circulación carecen de licencias, registros y pruebas de calidad. Esto viola directamente el Artículo 38 del Reglamento de Supervisión y Administración de Cosméticos de China, que prohíbe estrictamente a los comercializadores formular o mezclar cosméticos por su cuenta.

Siguiendo el rastro de una crema facial Qizibai, los reporteros de CCTV realizaron una visita encubierta a Jiangxi Chuanhui Herbal Biotechnology Co., una fábrica con licencia de producción regular. Aunque inicialmente negaron fabricar el producto, los directivos confesaron la verdad una vez que los reporteros fingieron interés en una compra de gran volumen: debido a que el producto contiene la planta prohibida, es imposible obtener el registro sanitario. Por ello, la fábrica solo produce y envasa la crema a granel, dejando que los distribuidores coloquen las etiquetas y empaques por su cuenta para evadir la supervisión. Un solo distribuidor puede vender más de 10,000 frascos de esta crema clandestina en solo dos meses, asumiendo gustosamente el riesgo de las multas debido al alto margen de ganancia.

CCTV también investigó de forma encubierta a Nanyang Jinkui Yaolue Biotechnology Co. Esta empresa produce en masa cremas tradicionales como la de manteca de cerdo y hojas de caqui. El director de la planta admitió que las supuestas "fórmulas imperiales" son solo un truco de marketing para atraer clientes, y que la base del producto es manteca de cerdo (un ingrediente no incluido en el catálogo oficial de materias primas cosméticas de China), lo que imposibilita cualquier evaluación de seguridad o registro legal.

Para esquivar las leyes cosméticas, estos fabricantes registran sus productos de manera fraudulenta como "artículos de salud de uso externo", reduciendo drásticamente sus costos de cumplimiento. Además, cuando los consumidores reportan quemaduras o alergias, los vendedores les aseguran falsamente que se trata de un proceso de "desintoxicación de la piel" para convencerlos de seguir usándolos, empeorando el daño. Incluso llegan a inventar que la aparición de larvas o insectos en el producto es "prueba de que no contiene conservadores químicos".

Cabe destacar que Jiangxi Chuanhui Herbal Biotechnology ya tenía un historial de irregularidades. Aunque cuenta con licencia de producción, en 2020 las autoridades detectaron 4 fallas graves y 9 fallas menores en sus instalaciones, además de expedientes de registro incompletos para varios productos, ordenándose una reestructuración total.

Por su parte, Nanyang Jinkui Yaolue, fundada en 2023, diseñó todo su modelo de negocio en torno a la ilegalidad y el marketing engañoso desde su creación, operando una red que abarca desde la maquila en origen y el etiquetado por distribuidores, hasta la venta final en transmisiones en vivo y spas físicos.

Sobre cómo este marketing pseudocientífico distorsiona la percepción del consumidor, Rex comenta: "Prometer una renovación celular instantánea mediante fórmulas artesanales es una falacia lógica. La eficacia cosmética requiere ciclos biológicos y condiciones específicas; la mayoría de estas recetas familiares carecen de cualquier beneficio real".

Munchkin, especialista en comunicación científica de Chaogui Research Institute, añade: "Los estafadores se aprovechan de la preferencia de la gente por lo natural y de su desesperación por reparar su piel. Al no tener controles regulatorios, exageran las propiedades de sus productos. La raíz de este caos es la enorme asimetría de información en el mercado".

A pesar de las denuncias, estos productos siguen disponibles en plataformas de comercio electrónico. Mascarillas de arcilla herbal y polvos de uso profesional acumulan miles de ventas mensuales, posicionándose incluso en el top 5 de las listas de mascarillas blanqueadoras y antiarrugas, a menudo utilizando registros sanitarios falsos o cancelados.

Las seis grandes trampas del skincare viral sin regulación

Con la rápida expansión del comercio electrónico por transmisiones en vivo y las ventas privadas en redes sociales, el skincare de bajo costo ha ganado terreno rápidamente. Sin embargo, bajo esta fachada de éxito comercial, el mercado se ha inundado de productos que operan en zonas grises de la ley, disparando las quejas por rostros dañados, exceso de metales pesados y publicidad engañosa.

A pesar de que la inteligencia artificial redefine el mercado de la belleza en China y las marcas formales avanzan tecnológicamente, el mercado informal sigue explotando la nostalgia cultural y la falta de información de los consumidores.

Al analizar las sanciones administrativas y fallos judiciales en diversas regiones de China, se identifican seis modalidades de fraude recurrentes en este sector informal:

1. Herbolaria artesanal: Venta de polvos herbales molidos en vivo que contienen ingredientes prohibidos o se fabrican sin licencia. Por ejemplo, la empresa Jinxiu Yaoniang fue multada recientemente por fabricar champú herbal sin contar con la licencia de producción ni el registro correspondiente.

Munchkin aclara el vacío legal: "Si un jabón artesanal solo promete limpieza básica, se regula como un producto de uso doméstico común. Pero si declara propiedades blanqueadoras, antiacné o de protección solar, entra automáticamente bajo la estricta regulación de cosméticos. Muchos comerciantes intentan evadir esto ocultando sus declaraciones de propiedades".

2. Fórmulas personalizadas ilegales: Cremas despigmentantes mezcladas de forma individual que suelen contener hormonas no declaradas. CCTV expuso esquemas donde supuestos médicos realizan diagnósticos falsos en videollamadas para vender fórmulas clandestinas que terminan destruyendo la barrera cutánea de los compradores.

El doctor en dermatología por la Universidad de Tongji, Bing Han, señala: "El afán de lucro es el motor de estas infracciones. Los comerciantes se arriesgan a violar la ley para satisfacer la demanda poco realista de los consumidores que buscan resultados inmediatos. La falta de educación científica en la población alimenta estas falsas expectativas".

3. Réplicas de maquillaje de alta gama: Laboratorios clandestinos que producen imitaciones baratas de marcas como Dior, YSL o NARS bajo el concepto de "alternativas económicas" (dupes). Las pruebas de laboratorio en estos productos suelen revelar niveles alarmantes de metales pesados y bacterias, provocando infecciones graves en ojos y labios. Los responsables de estas redes enfrentan penas de prisión efectiva y multas millonarias.

Li Jincong advierte: "Las multas no son suficientes para frenar las enormes ganancias de este negocio. Los infractores operan en canales privados y realizan el envasado de forma fragmentada para dificultar la obtención de pruebas. Es urgente endurecer las sanciones y rastrear el origen de las reacciones adversas reportadas por los consumidores".

4. Kits de blanqueamiento exprés: Tratamientos que prometen "cambiar de piel en 7 días" sin contar con el registro de cosméticos especiales (requerido en China para productos despigmentantes). Rex advierte que los consumidores suelen ignorar los efectos secundarios a largo plazo de estas fórmulas, las cuales suelen estar adulteradas con mercurio o corticoides.

5. Mascarillas ultra baratas: Productos vendidos al por mayor en plataformas como 1688 por fracciones de centavo de dólar. Expertos de la industria señalan que una mascarilla que cumpla con los estándares mínimos de seguridad no puede costar menos de 1.2 yuanes (0.17 USD) en fábrica. Las versiones ultra baratas utilizan agua no tratada, conservadores altamente irritantes y telas de fibra sintética reciclada con agentes fluorescentes que dañan severamente la piel.

6. Marcas blancas de rápido crecimiento: Kits antienvejecimiento que, aunque cuentan con un registro básico, omiten las pruebas de calidad por lote y exageran sus beneficios mediante términos pseudocientíficos como "nanotecnología de reversión de edad".

La persistencia de estas prácticas se debe a tres tipos de arbitraje regulatorio: el de identidad (hacer pasar cosméticos por productos desinfectantes o polvos artesanales), el de proceso (dividir la producción, el envasado y el etiquetado en diferentes sedes para diluir la responsabilidad legal) y el de plataforma (aprovechar la naturaleza efímera de las transmisiones en vivo y las ventas privadas en WeChat para evadir el rastreo de las autoridades).

Sobre el control de estas marcas blancas, Rex enfatiza que las plataformas digitales deben elevar sus requisitos de entrada y endurecer la moderación de la publicidad engañosa.

Los estafadores conocen bien la psicología del consumidor: apelan a la nostalgia de lo natural frente a lo industrial, mientras prometen resultados rápidos que desafían las leyes de la biología cutánea. Lo más preocupante es la complicidad de laboratorios autorizados que maquilan para estas marcas clandestinas y el uso de falsos expertos en medicina tradicional para ganarse la confianza del público.

Para erradicar este problema, los expertos coinciden en que se requiere un esfuerzo conjunto: las marcas deben adoptar una visión de negocio ética, las plataformas de comercio electrónico deben asumir su responsabilidad como intermediarios endureciendo los filtros de ingreso, y las autoridades de salud y comercio deben coordinar operativos constantes para sancionar penalmente a los infractores.

Li Jincong añade que es fundamental simplificar los canales de denuncia para los consumidores afectados y mejorar el sistema de farmacovigilancia cosmética.

Finalmente, el doctor Bing Han concluye con una reflexión sobre el mercado: "Debemos construir un entorno donde las empresas éticas prosperen y las fraudulentas sean expulsadas por completo. Si las malas prácticas no se castigan con severidad, el comercio legítimo simplemente no podrá sostenerse".

En última instancia, la verdadera ciencia cosmética se basa en la transparencia de sus ingredientes, la evidencia de su eficacia y la seguridad de sus fórmulas. El auge de este skincare informal no es más que una explotación de la salud del consumidor disfrazada de nostalgia cultural.

Conversación

0 comentarios

Agregar comentario

Únete a la conversación

Tu correo electrónico no será publicado. Los campos obligatorios están marcados con *

Verificación de seguridad

Completa la verificación antes de publicar tu comentario.