8 septiembre, 2026

Tongrentang liquida su filial de cosméticos para proteger su marca centenaria

El gigante de la medicina tradicional china Tongrentang inicia la liquidación de su filial de cosméticos tras años de desgaste por el licenciamiento de marca.

Sana
Por Sana
11 min de lectura
Tongrentang liquida su filial de cosméticos para proteger su marca centenaria

El aumento drástico en las regalías por el uso de marca y el desgaste reputacional causado por los productos de marca blanca bajo licencia han desencadenado una depuración interna en una de las firmas más tradicionales de China.

Recientemente, el Portal de Información sobre Casos de Reestructuración y Quiebra de Empresas de China reveló que Beijing Tongrentang (Group) Co., Ltd. (en adelante, Grupo Tongrentang) solicitó formalmente ante el Tribunal Popular Intermedio Número 1 de Beijing la liquidación forzosa de su filial de propiedad absoluta, Beijing Tongrentang Cosmetics Co., Ltd. (en adelante, Tongrentang Cosmetics).

Esta filial, fundada el 6 de diciembre de 2005 y controlada en un 51% por el Grupo Tongrentang, ha sido llevada al proceso de liquidación por su propia empresa matriz tras casi 21 años de operaciones.

No se trata de una disolución corporativa común. La liquidación forzosa implica que la empresa no necesariamente quiebra por insolvencia, sino que, al presentarse causales legales de disolución, los accionistas recurren a la vía judicial para realizar una depuración obligatoria. Que el Grupo Tongrentang, en su calidad de accionista mayoritario, haya tomado la iniciativa demuestra que se trata de una decisión estratégica vertical.

Contexto para la industria: La decisión de Tongrentang ilustra un punto de inflexión en el mercado de la belleza en China. Durante años, las farmacéuticas tradicionales monetizaron su prestigio mediante el licenciamiento de marca a terceros (esquemas de marca blanca). Sin embargo, la falta de control de calidad y el endurecimiento regulatorio están obligando a los gigantes de la salud a replegarse para proteger su reputación corporativa.

21 años sin lograr construir una identidad de marca independiente

Tongrentang Cosmetics nació en 2005 como una empresa conjunta entre el Grupo Tongrentang y el grupo hongkonés Guoxing. Desde sus inicios, su posicionamiento fue claro: aprovechar los más de 300 años de herencia en medicina tradicional china (MTC) de la matriz para desarrollar cosméticos basados en la herbolaria natural para el cuidado de la piel.

Durante más de dos décadas, la empresa lanzó múltiples líneas de productos como Tongren Herbal, Yizhuang y Liyanfang, abarcando cremas, mascarillas, cuidado capilar y productos de higiene diaria. Aunque el portafolio era sumamente amplio, estos esfuerzos no lograron cambiar una realidad ineludible: la empresa nunca pudo construir una barrera de marca independiente.

Desde su fundación, la filial no logró consolidar un solo producto estrella (o hero product). No existía un artículo que los consumidores asociaran de inmediato con la división de cosméticos, y mucho menos que definiera la identidad de la empresa.

En el mercado, su único activo de valor seguía siendo el nombre de la matriz: "Tongrentang". Los consumidores compraban sus productos de manera incidental al buscar medicamentos en farmacias o plataformas de comercio electrónico, pero no porque reconocieran o buscaran activamente la marca de cosméticos por sí misma.

Cuando el valor de una marca depende por completo de su matriz y es incapaz de posicionarse de forma autónoma en la mente del consumidor, su existencia es más parasitaria que orgánica. Veintiún años es tiempo suficiente para consolidar una marca de belleza, pero esta filial no lo consiguió.

El efecto bumerán de las marcas blancas: el desgaste de un legado de 300 años

El momento elegido por Tongrentang para liquidar su filial de cosméticos es sumamente estratégico.

De acuerdo con el reporte financiero de Tongrentang de 2025, la compañía registró ingresos anuales de 17,256 millones de yuanes (aproximadamente 2,380 millones de dólares), lo que representa una caída interanual del 7.21%. Su utilidad neta atribuible a los accionistas disminuyó un 22.07% para situarse en 1,189 millones de yuanes, una contracción significativa frente a los 1,526 millones de yuanes de 2024. Asimismo, el margen de utilidad bruta general cayó del 47.29% en 2023 al 42.87% en 2025.

Con el negocio principal bajo presión, las operaciones no esenciales entraron bajo estricto escrutinio. Sin embargo, lo que realmente motivó al grupo a tomar medidas drásticas no fueron las pérdidas financieras de la filial, sino el desgaste que el descontrolado modelo de licenciamiento de marca y los productos de marca blanca estaban causando a la reputación de Tongrentang.

En años anteriores, el desarrollo de cosméticos bajo licencia por parte de farmacéuticas reconocidas se convirtió en una fiebre comercial en China. Múltiples fabricantes externos producían y vendían cosméticos bajo el sello de "Tongrentang", pagando regalías por el uso del nombre, mientras que la marca matriz carecía de mecanismos efectivos para controlar la calidad de los productos. Aunque este modelo generó ingresos rápidos a corto plazo, los costos reputacionales finalmente pasaron factura.

Según datos de comercio electrónico de terceros, las ventas totales en línea de productos cosméticos que incluían el nombre "Tongrentang" cayeron casi un 49% interanual, situándose en unos 287 millones de yuanes. Cuando los consumidores experimentaban problemas con estos productos licenciados de baja calidad, la indignación se dirigía directamente contra la marca centenaria.

Los problemas de control de calidad afectaron directamente la credibilidad de la firma. En 2022, la Administración Nacional de Productos Médicos de China (NMPA) identificó 50 lotes de cosméticos que no cumplían con las normativas vigentes. Entre ellos se encontraba una mascarilla capilar de extractos herbales cuya fabricación había sido encargada por Tongrentang Cosmetics, la cual dio positivo por conservantes no autorizados como la metilcloroisotiazolinona. Este hallazgo subraya la necesidad de un estricto cumplimiento normativo en el sector.

Cuando una marca con más de tres siglos de historia ve su reputación erosionada por fallas de calidad en productos de terceros, el valor del activo más importante de la empresa se pone en riesgo. Continuar con una filial incapaz de sostenerse por sí misma solo habría expandido la crisis de confianza en su división de belleza.

El aumento de las regalías: una estrategia de depuración financiera

Otro aspecto revelador es el incremento en las tarifas por el uso de la marca.

Según el informe anual de 2025, la división cotizada de Tongrentang pagó a su matriz, el Grupo Tongrentang, un total de 35.57 millones de yuanes en concepto de regalías por el uso de la marca. Esto representa un aumento del 296.99% en comparación con los 8.96 millones de yuanes pagados en 2024, alcanzando un máximo histórico para una tarifa que durante años se había mantenido por debajo de los 10 millones de yuanes.

Este incremento de casi el 300% en un solo año responde a una lógica de negocios muy clara.

Aunque podría interpretarse como una necesidad de liquidez por parte del grupo, la cifra de 35.57 millones de yuanes es menor para una corporación con ingresos de 17,200 millones de yuanes, por lo que no resolvería una desaceleración del negocio principal. La explicación más sólida es que el grupo está utilizando las tarifas como un filtro financiero: elevar el costo de la marca para depurar los negocios secundarios. Aquellas divisiones capaces de absorber este costo demuestran su viabilidad; las que no, quedan descartadas.

Bajo esta perspectiva, la liquidación de la filial de cosméticos cobra total sentido. Para una unidad de negocio con ingresos limitados y sin una identidad de marca propia, el aumento drástico en el costo de la licencia asfixió sus finanzas. Ante un negocio que dejó de generar valor neto, la decisión más racional para el grupo fue cerrarlo.

El incremento de las regalías y la liquidación forzosa funcionaron en conjunto: el primero presionó financieramente a las operaciones ineficientes y el segundo cortó el vínculo legal de manera definitiva, logrando una depuración de marca sumamente precisa.

Una depuración selectiva, no un abandono total

¿Significa la liquidación de Tongrentang Cosmetics que el gigante farmacéutico abandonará por completo la industria de la belleza?

La respuesta es no. En los últimos años, Tongrentang Technologies ha impulsado la estrategia de "un núcleo y dos alas", donde la medicina tradicional china constituye el núcleo del negocio, mientras que la cosmética, el cuidado personal y la salud preventiva representan las alas de crecimiento.

La filial liquidada era una empresa conjunta directa del grupo. Sin embargo, dentro del ecosistema corporativo aún coexisten otras entidades de belleza, como Maerhai —la división de cosméticos de Tongrentang Technologies enfocada en la investigación, producción y venta de productos herbales para el cuidado de la piel— y la recién creada división Meikang, fundada en febrero de 2026. Mantener múltiples estructuras con funciones duplicadas y recursos dispersos no resultaba eficiente para el grupo.

Por lo tanto, la liquidación de Tongrentang Cosmetics representa una reestructuración interna para eliminar activos ineficientes y consolidar recursos. La filial eliminada era precisamente la que presentaba mayores problemas de control de marca y licenciamiento desmedido. Al conservar divisiones controlables como Maerhai y Meikang, el grupo busca mitigar los riesgos operativos.

Aunque esta reducción no significa una retirada total del sector, sí marca el fin de una etapa de experimentación ineficiente que duró más de dos décadas.

El dilema de las farmacéuticas en el sector de la belleza

La disolución de Tongrentang Cosmetics expone las complejidades reales que enfrentan las empresas farmacéuticas al incursionar en el mercado cosmético.

Según datos de la industria recopilados por China Cosmetics, más de 400 empresas farmacéuticas han ingresado al sector de la belleza en el mercado asiático. Desde 2025, firmas como Northeast Pharmaceutical, Sanjing Pharmaceutical y Hisun Pharmaceutical han lanzado sus propias apuestas en este segmento. Sin embargo, muy pocas han logrado consolidarse con éxito.

La industria farmacéutica y la de la belleza operan bajo lógicas comerciales opuestas. El sector farmacéutico se rige por un ciclo largo de investigación, aprobación regulatoria y distribución médica. En contraste, el mercado de la cosmética demanda agilidad en formulación, estrategias de marketing dinámicas, desarrollo de canales y una rápida adaptación a las tendencias de consumo. Muchas farmacéuticas fallan al intentar gestionar sus marcas de belleza bajo una mentalidad estrictamente médica, asumiendo que el respaldo científico de su nombre sustituye la necesidad de construir una marca atractiva para el consumidor.

Este fenómeno coincide con una tendencia más amplia en la que empresas farmacéuticas y de dispositivos médicos buscan diversificarse, como se observa en la fiebre del PDRN en la cosmética, donde la verdadera barrera competitiva sigue siendo la innovación científica y no solo el prestigio del nombre. Ahora, la industria cosmética está pagando las consecuencias de los excesos del licenciamiento masivo del pasado; un ejemplo de ello es la farmacéutica Baiyunshan, que suspendió por completo la autorización de nuevas licencias de marca a terceros.

La liquidación de Tongrentang Cosmetics representa una decisión crucial entre la monetización rápida a corto plazo y la preservación del valor de marca a largo plazo. Cuando el prestigio de una firma centenaria comienza a verse comprometido, detener las pérdidas es la opción más sensata. La depuración emprendida por Tongrentang busca reajustar su estrategia de belleza para asegurar que sus operaciones restantes se desarrollen sobre bases mucho más sólidas.

Para la industria cosmética en general, este caso envía un mensaje contundente: el modelo de licenciamiento masivo por parte de farmacéuticas está perdiendo viabilidad. En el mercado actual, solo prosperarán aquellas empresas que comprendan la dinámica propia del sector de la belleza, respeten el valor de su marca y estén dispuestas a realizar inversiones sostenidas en investigación, desarrollo y comunicación con el consumidor. El respaldo de un nombre farmacéutico ya no es suficiente.

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