Unilever bajo la lupa: la ciencia desafía las demandas por caída del cabello
Una nueva demanda colectiva contra TRESemmé revive el debate sobre el conservador DMDM hidantoína y la brecha entre la percepción pública y la evidencia...
Una vez más, la industria cosmética se enfrenta a una demanda colectiva fundamentada en acusaciones que la evidencia científica parece desmentir.
Recientemente, un grupo de demandantes presentó una acción legal por responsabilidad de producto ante un tribunal federal de Nueva Jersey contra Conopco, una división de Unilever. La demanda alega que los productos para el cuidado del cabello de TRESemmé provocaron la caída del cabello debido a la presencia del conservador DMDM hidantoína (DMDM).
La dosis hace al veneno
La DMDM hidantoína se ha utilizado a nivel global durante décadas como un conservador altamente valorado por sus propiedades antimicrobianas. Gracias a su eficacia, los formuladores solo requieren cantidades mínimas para proteger los productos.
Este ingrediente funciona liberando lentamente trazas de formaldehído a lo largo de la vida útil del producto, lo que previene la proliferación de microorganismos y preserva la estabilidad de la formulación.
Es crucial no confundir la DMDM hidantoína con el formaldehído utilizado en los tratamientos profesionales de alaciado o alisado capilar, donde se aplican altas concentraciones directamente sobre el cabello y se libera un gas peligroso al aplicar calor. De hecho, según una carta de advertencia emitida en 2011 a la marca de alaciado Brazilian Blowout por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA), los análisis en muestras de 50 mg revelaron concentraciones de metilenglicol (la forma líquida del formaldehído) de entre el 8.7% y el 10.4%.
En contraste, la DMDM hidantoína se utiliza habitualmente en champús en concentraciones que van del 0.0005% al 0.6%. La Unión Europea también autoriza su uso seguro en concentraciones de hasta el 0.6%.
Irritación frente a caída del cabello
¿Puede la DMDM hidantoína causar irritación en el cuero cabelludo? Sí, aunque es poco común a menos que exista una alergia previa al formaldehído. Esta es precisamente la rendija que aprovechan los demandantes: la irritación y la dermatitis alérgica de contacto a veces pueden contribuir a una pérdida temporal del cabello.
Sin embargo, una evaluación de riesgo de 2023 publicada en el International Journal of Toxicology analizó champús con DMDM hidantoína en su concentración máxima permitida. Los investigadores concluyeron que, bajo estos niveles, "no se espera que la DMDM aumente el riesgo de inducir sensibilización cutánea en personas sanas que no hayan sido previamente sensibilizadas al formaldehído".
Esta conclusión coincide con la postura de los organismos de regulación cosmética. El Panel de Expertos para la Revisión de Ingredientes Cosméticos (CIR) ha concluido reiteradamente que la DMDM hidantoína "puede utilizarse de forma segura en cosméticos, siempre que no se excedan los límites de seguridad establecidos". Tanto los reguladores estadounidenses como los europeos, en el marco de las leyes y regulaciones, siguen permitiendo su uso dentro de estos parámetros.
La caída del cabello puede ser provocada por múltiples factores, desde la genética y los cambios hormonales hasta deficiencias nutricionales, estrés o medicamentos. De hecho, la creciente preocupación de los consumidores por este problema ha impulsado innovaciones en el sector, como el surgimiento de propuestas enfocadas en la longevidad capilar de marcas como Manuscript, pero demostrar que un solo ingrediente cosmético en un champú es el culpable directo sigue siendo un desafío científico y legal enorme.
«Si los demandantes van contra TRESemmé porque creen que la DMDM hizo que se les cayera el cabello, la tendrán muy difícil para ganar el caso», señaló Perry Romanowski, químico cosmético y educador, quien anteriormente formuló productos para marcas como TRESemmé y St. Ives.
Romanowski comentó a la publicación de la industria BeautyMatter que, aunque la hipótesis de una reacción alérgica es científicamente viable, la afirmación de que la DMDM hidantoína cause de forma directa o sistemática la caída del cabello carece de sustento sólido. «A menos que los demandantes presenten pruebas médicas y periciales de mayor peso que las expuestas en la demanda, considero que la probabilidad de que ganen el juicio es bastante baja».
Un demandado recurrente
La división de cuidado personal de Unilever ha enfrentado suficientes demandas relacionadas con la DMDM hidantoína como para mantener ocupado a su equipo legal. Sin embargo, los resultados de estos litigios han sido muy variados.
En 2012, la compañía acordó un pago de más de 10 millones de dólares para resolver una demanda, luego de que varios consumidores reportaran pérdida de cabello y quemaduras en el cuero cabelludo tras usar un kit de alaciado de Suave Professionals que posteriormente fue retirado del mercado.
Por otro lado, una demanda de 2022 que alegaba el uso de un ingrediente inseguro y no declarado en TRESemmé fue desestimada por falta de pruebas. Asimismo, un caso de 2023 fue desechado definitivamente (con perjuicio) en marzo de este año, después de que el perito de la parte demandante admitiera bajo juramento que su opinión era errónea y que "ni siquiera podía especular" sobre cómo TRESemmé habría causado el daño alegado.
El negocio detrás de las demandas colectivas
Las demandas colectivas cumplen una función social importante al exigir rendición de cuentas a las corporaciones. No obstante, en muchos acuerdos de responsabilidad de producto, los consumidores afectados apenas reciben reembolsos simbólicos, mientras que los despachos de abogados se llevan millones en honorarios. Este tipo de litigios se ha convertido en un negocio sumamente lucrativo para firmas legales que buscan acuerdos rápidos.
Estados Unidos es uno de los países con mayor índice de litigiosidad en el mundo. Las demandas colectivas representan un desafío crítico para marcas de todos los tamaños, llegando a ser devastadoras o incluso fatales para empresas pequeñas y medianas.
Para un abogado de la parte demandante, basta con una sola acusación para poner en marcha toda la maquinaria legal.
La viabilidad de esta nueva demanda dependerá menos de la gravedad de sus acusaciones que de su capacidad para demostrar una relación de causalidad real. A pesar de que existe un sólido respaldo científico que avala la seguridad de la DMDM hidantoína en las dosis autorizadas —y de que, según Romanowski, el champú de TRESemmé contenía apenas un 0.2%—, todo apunta a que este tipo de batallas legales en los tribunales continuará.
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